Desentrañando el Querer y el Deber
La actitud es un pilar fundamental en la vida, funcionando como un espejo de nuestras motivaciones y deseos más profundos. Lejos de ser una mera fachada, nuestra actitud revela aquello que verdaderamente valoramos y priorizamos. Sin embargo, en el complejo entramado de la psique humana, esta actitud a menudo surge de una batalla silenciosa: la pugna entre lo que anhelamos y lo que consideramos nuestra obligación. Comprender esta dinámica interna es clave para alinear nuestra expresión externa con nuestra verdadera esencia.

La Actitud: Reflejo Inequívoco de Nuestras Prioridades
La actitud es un indicador primordial en la vida, ya que define gran parte de nuestra identidad y significado personal. Aunque seamos capaces de presentar facetas que agraden a los demás, la actitud que adoptamos hacia la vida siempre está en consonancia con nuestras motivaciones y deseos más genuinos. De este modo, nuestra actitud se convierte en un fiel reflejo de nuestras prioridades más auténticas, revelando qué es lo que realmente nos impulsa.
La Lucha Interna: El Querer y el Deber a Través de los "Yo"
En el ámbito de la psicología, la personalidad se puede entender a través de distintos "Yo" que interactúan y, a menudo, entran en conflicto, especialmente entre el "querer" y el "deber".
El YO PÚBLICO
Esta es la expresión exterior de nuestra personalidad, la faceta que mostramos al mundo. Se manifiesta en el esfuerzo por ser sociable, carismático y eficiente en nuestras interacciones con los demás. Es la versión de nosotros mismos que busca encajar, agradar y funcionar dentro de las normas sociales.
El YO PRIVADO
En contraste, el YO PRIVADO está más conectado con nuestra verdadera naturaleza interior. Responde a la búsqueda de nuestra propia gratificación y placer. Es el espacio de nuestros deseos más íntimos, nuestras pasiones ocultas y aquello que realmente nos satisface, lejos de las expectativas externas.
El YO SAGRADO
Existe un tercer tipo, el YO SAGRADO, que se asimila a nuestra esencia espiritual. Este "Yo" actúa como un observador, poseyendo el atributo fundamental de la autenticidad. Es la parte de nosotros que conecta con un propósito más elevado y una verdad más profunda, más allá de las demandas sociales o los impulsos egoístas.
La dualidad entre el YO PÚBLICO y el YO PRIVADO encarna la clásica lucha humana entre lo que "queremos" hacer y lo que "debemos" hacer. Esta tensión es una constante en nuestras vidas, y la coherencia en nuestras acciones a menudo depende de nuestra capacidad para diferenciar estos "Yo" y buscar la autenticidad que reside en nuestra esencia más profunda.
Ejemplos en Redes de Mercadeo: Manifestaciones de Cada "Yo"
Para ilustrar cómo se manifiestan estos "Yo" en una misma acción, consideremos el escenario de una persona involucrada en redes de mercadeo (MLM), específicamente al contactar a un prospecto.
Escenario: Contactar a un Prospecto para un Negocio MLM
- Manifestación del YO PÚBLICO:
- Acción: La persona se acerca al prospecto con una sonrisa ensayada, utiliza un guion de venta preestablecido lleno de jerga del negocio (ej. "oportunidad de negocio global", "libertad financiera") y enfatiza los beneficios superficiales del producto o la membresía (ej. "productos innovadores", "comunidad de apoyo"). Su lenguaje corporal es abierto y persuasivo, diseñado para proyectar confianza y éxito, incluso si internamente no se siente así. Su objetivo principal es cumplir con la cuota diaria de contactos o la expectativa de su upline.
- Motivación Subyacente: Cumplir con las normas y expectativas del equipo, mantener una imagen de profesional exitoso ante la comunidad MLM y evitar el juicio o la crítica. La meta es la validación externa y el éxito percibido por los demás.
- Manifestación del YO PRIVADO:
- Acción: La persona, aunque presenta el negocio, se enfoca genuinamente en encontrar si el prospecto tiene una necesidad real que su producto o servicio pueda satisfacer, o si la oportunidad de negocio resuena con sus aspiraciones personales de crecimiento y ganancias. Si el prospecto no muestra interés genuino o el perfil no encaja, la persona no insiste excesivamente, priorizando su propia energía y tiempo, y buscando la gratificación de haber ofrecido algo valioso sin forzarlo. Puede que incluso elija no contactar a ciertos amigos o familiares para evitar tensiones personales, aunque esto vaya en contra de las recomendaciones del equipo.
- Motivación Subyacente: Obtener una venta real que beneficie a ambas partes (ganancia económica personal y satisfacción del prospecto), construir una relación auténtica si hay interés, o simplemente evitar un esfuerzo improductivo que no le reportará un beneficio intrínseco o económico. Su enfoque está en su propio placer, satisfacción y en la optimización de su tiempo y recursos personales.
- Manifestación del YO SAGRADO:
- Acción: Al contactar al prospecto, la persona no se centra ni en la validación externa ni en la ganancia egoísta. En cambio, su enfoque es de servicio y contribución. Busca genuinamente entender las necesidades del prospecto y determinar si la oportunidad de MLM, o el producto, puede ser una herramienta para su bienestar o crecimiento personal. Actúa con total honestidad y transparencia, explicando tanto los beneficios como los desafíos. No hay presión, solo una oferta auténtica de una posibilidad que, desde su perspectiva, podría mejorar la vida de la otra persona. Si no hay conexión, acepta la decisión del prospecto con respeto y sin apego al resultado.
- Motivación Subyacente: Contribuir al bienestar ajeno, actuar desde un lugar de integridad y verdad, y compartir una oportunidad que cree que puede ser transformadora, sin que el resultado final (éxito o rechazo) afecte su sentido de valía o propósito. El enfoque es en el valor intrínseco de la interacción y en vivir de acuerdo con principios más elevados.
Estos ejemplos demuestran cómo una misma acción puede ser impulsada por motivaciones muy diferentes, revelando la compleja interacción entre nuestros distintos "Yo".
Recomendaciones para Potencializar esta Información
Para aplicar y fortalecer la comprensión de estos conceptos en la vida diaria, se sugieren las siguientes prácticas:
1. Desarrollar la Autoconciencia
- Diario de Reflexión: Dedicar tiempo cada día a escribir sobre las decisiones tomadas y las emociones experimentadas. ¿Qué impulsó cada acción? ¿Fue un "querer" o un "deber"? ¿Cómo se sintió la experiencia en cada caso?
- Práctica de Mindfulness y Meditación: Estas herramientas ayudan a observar los pensamientos y emociones sin juicio, permitiendo una conexión más profunda con el YO SAGRADO y una mejor distinción entre los distintos "Yo".
2. Alinear Acciones con Valores Personales
- Identificar Valores Centrales: Clarificar qué es realmente importante para uno mismo. ¿Cuáles son los principios que guían las decisiones y aspiraciones? Anotarlos y revisarlos regularmente.
- Evaluar Compromisos: Analizar si las actividades diarias y los compromisos actuales están en línea con esos valores. Si no, buscar maneras de ajustar las prioridades para que reflejen más auténticamente el YO PRIVADO y SAGRADO.
- Establecer Límites Saludables: Aprender a decir "no" a las demandas externas (YO PÚBLICO) que contradicen los deseos y necesidades internas (YO PRIVADO), protegiendo así la energía y el tiempo para lo que realmente importa.
3. Fortalecer el YO SAGRADO
- Conexión Espiritual o con el Propósito: Buscar actividades que generen un sentido de significado y trascendencia, ya sea a través de la naturaleza, el arte, el servicio a los demás o prácticas espirituales personales. Esto nutre el YO SAGRADO y proporciona una perspectiva más amplia sobre la vida.
- Cultivar la Autenticidad: Practicar la honestidad con uno mismo y con los demás. Dejar de lado las máscaras del YO PÚBLICO cuando no son necesarias y permitir que la verdadera esencia se manifieste.
4. Tomar Decisiones Conscientes
- Pausa y Reflexión: Antes de tomar una decisión importante, hacer una pausa para identificar qué "Yo" está predominando. ¿Es una presión externa, un deseo profundo o una guía intuitiva?
- Visualización: Imaginar cómo se sentiría actuar desde cada "Yo" en una situación específica. Esto puede ayudar a clarificar cuál camino es el más auténtico y beneficioso a largo plazo.
Reconocer que nuestra actitud es un reflejo de nuestras prioridades y que existe una lucha interna entre el "querer" y el "deber" es el primer paso hacia una vida más auténtica. Al comprender las dinámicas del YO PÚBLICO, el YO PRIVADO y el YO SAGRADO, y al aplicar estas recomendaciones, podemos empezar a alinear nuestras acciones con nuestros verdaderos deseos y nuestra esencia espiritual. Este viaje hacia la coherencia personal no solo nos empodera, sino que nos permite vivir con mayor propósito y satisfacción.
Comparte, en el grupo de WhatsApp del equipo, la respuesta a las siguientes preguntas:
¿Qué estrategia aplicarás para fortalecer la conexión con tu YO PRIVADO o SAGRADO y reducir la tensión entre el "querer" y el "deber"?
¿Con cuál de los YO te identificas más?, y ¿Por qué?